miércoles, 22 de marzo de 2017

¿Cómo podrías conocer la soledad si nunca te dejaron atrás?
¿Cómo podrías conocer el dolor  si jamás diste más de lo que podías?
¿Cómo podrías conocer la desesperación si nunca se derrumbó tu mundo?
¿Cómo podrías conocer la oscuridad si jamás te perdiste en las sombras?

¿Cómo podrías conocer la bondad si nunca diste algo a cambio de nada?
¿Cómo podrías conocer la superación si siempre abandonas a medio camino?
¿Cómo podrías conocer el honor si jamás eres fiel a tus principios?
¿Cómo podrías conocer la angustia si jamás negaste el llanto?

¿Cómo podrías conocer la lealtad si nunca cumples con tu palabra?
¿Cómo podrías conocer la piedad si jamás ayudaste a un contrario?
¿Cómo podrías conocer la generosidad si siempre estas primero que todo?
¿Cómo podrías conocer la victoria si no te levantas cada vez que pierdes?

sábado, 4 de marzo de 2017

Si tu tiempo se detiene
si tu corazón se congela
si tus palabras sobran
en el vacío que riela

Si tu esperanza se muere
si tu anhelo se desvanece
si tu dolor se enseñorea
en el dolor que se mece

Escucha y espera
cree y resiste
sueña y llora
calla y persiste

En honor con lealtad
al dolor, una acaricia
lleno amor y orgullo
ten paciencia y habrá justicia

miércoles, 8 de febrero de 2017

¿Que es un poema sino una guía?
¿ De que sirve sin destinatario la poesía?
¿ Que es un suspiro sino una brisa?
¿ De que sirve  sin futuro una sonrisa?
¿Que es un sueño sino una meta?
¿ De que sirve sin luz una silueta?
¿ Que es mi presencia sino una sombra?
¿Que será de mi si no me nombra?

lunes, 28 de noviembre de 2016

Mientras me dirigía en su encuentro, caminaba cabizbajo pensando en mil cosas y susurraba una vieja melodía que siempre resuena en mi interior, sobre todo cuando estoy muy feliz.  Esos momentos donde los astros se alinean con el centro del universo y los dedos de los pies consiguen esto en mi.  Una cuadra antes del punto de destino escuché su voz llamándome, un tanto lejano, a mi espalda. Sonreí y continúe mi marcha. A medida que avanzaba podía escucharla cada vez más fuertemente, a lo cual aminoraba mi paso para no alejarme y permitirle que me alcanzara.  Esto se sucitó varias veces más en el corto trayecto, yo aminoraba mi marcha gradualmente mientras ella alzaba su voz y apresuraba el paso cada vez más. Cuando sólo quedan pocos metros para que me diera alcance y para llegar al punto jurado de encuentro me detuve suavemente, para así girar sobre mi centro y verla sonrojada por el esfuerzo y por el griterío, a sabiendas que se vendría mi merecida reprimenda.
- ¿Estás sordo o que? - Me recriminó furiosamente.
- No, te escucho perfectamente desde el primer momento - le confesé con audacia, sonriendo desafiantemente pero mirándola con dulzura.
- ¡Entonces me estas tomando el pelo!  ¿Eh? - Acusó ella como quien quiere declarar la guerra
- Para nada, solo es que amo como resuena mi nombre en tus labios y quise disfrutarlo lo más que pude ...
Ella me miró y sonrió, yo sabía que de una manera u otra era hombre muerto. Aun así valía la pena, espero que ella me bese antes de asesinarme merecidamente.

sábado, 8 de octubre de 2016

El Silencio es su aroma
El vacio su color
La espera es su promesa
y su ausencia mi dolor

La oscuridad es su dominio
Los sueños su hogar
La Soledad es su promesa
de mis ganas de amar

El olvido es mi destino
La Muerte mi dulce final
Desvaneciendome en el olvido
De este adios que no pude dar